miércoles, 9 de noviembre de 2011

Un reencuentro con sorpresa

Lo de hace unos días me enloqueció. No se me habría pasado por la cabeza que iba a ser tan maravilloso y descubrir tantas sensaciones ...
Habíamos quedado para tomar un "algo" y ponernos al día de todo lo que nos había pasado en ese tiempo que no nos habíamos visto.
Años atrás, habíamos chocado sexualmente en ciertas ocasiones, pero de forma torpe, atolondrada, nada de mención, y sencillamente lo habíamos olvidado.

Pero cuando nos vimos, tras el inicial alegre y cariñoso encuentro de dos amigos que no se habían visto durante un tiempo, de hablar un poco uno y un poco otro sobre lo como nos había tratado la vida, hubo un pequeño silencio dominado por tu mirada directa y salvaje, y yo no aparte esa mirada,  la recibí exhalando excitación que inmediatamente notaste.

Te levantaste, pagaste, y yo te seguí. Cogiste tu coche, yo el mío y te seguí.
Para ser sincera, me sorprendía notándome tan excitada que no podía ni incluso dominar mi respiración ...
Aparcamos, me esperaste, me cogiste de la mano, entramos en el portal de tu casa, esperamos el ascensor sin mirarnos, sabía como era el juego, y estaba ya jugando ... el breve tiempo que tardó el ascensor, me acariciabas con los dedos mi muñeca, de una forma, de una manera ... Dios mio!!! estaba perdida, mi respiración se aceleraba ... pero en el juego sabía las reglas: paciencia, lentitud, deseo, retraso ...
Al entrar en el ascensor, pusiste tus manos en mis muslos, tocándome la parte externa, arriba, abajo, arriba, abajo. Estaba tu cara tan cerca de la mía que me costó horrores el no besarte, pero sabía que no tenía que hacerlo ....

Entramos en tu casa, directamente a tu dormitorio, para que decir más ... ahí si que te acercaste, me cogiste por la cintura, y me besaste, en un principio solo acariciando con tus labios los míos, seguidamente con tu lengua los humedeciste y seguimos saboreándonos, lentamente, no había prisa ... en tu acercamiento noté que estabas excitado, lo sentía ... y yo ... no había palabras ...

Nos desnudamos uno frente al otro, sin perder nuestras miradas ... me hiciste acostar en la cama y ahí si que hablaste por primera vez tras ese silencio en el bar. - "Ahora cerrarás los ojos, te centrarás en tu sentidos y no te moverás", al mismo tiempo me pusiste unos auriculares en los oídos.
Me tendí en la cama, desnuda, con los ojos cerrados, mis manos temblorosas y escuchando una música sensual oriental ...

En el mismo momento de iniciarse la melodía, noté tus manos en mi cuello, en mis hombros, en mi escote, evitando tocar mis pechos, estaban lubricadas con un aceite aromático exquisito, pasaron por medio de mis pechos, por los lados, pero sin tocarlos, una y otra vez ... mis pequeños senos estaban erguidos, expectantes, fuiste acariciándomelos poco a poco formando círculos cada vez más pequeños, hasta llegar a mis pezones, lo cuales con la ayuda de tus pulgares hicieron que cada vez estuviesen más duros ...

Poco a poco me dada cuenta que tus caricias iban a ritmo e intensidad de la música que estaba escuchando, tus caricias haciendo "eses" bajaron hacía mi cintura, mi ombligo y mis caderas, ...  ahí note como tus dedos índices, medios y anulares circulaban por mis ingles muy lentamente,me hiciste abrir las piernas ... estaba ya tan húmeda!!!! con la parte externa de tus manos te deslizaste hasta llegar a mis rodillas y fue en ese momento, en el mismo instante que escuchaba el discurrir de un manantial (la música) noté como tu lengua probaba mi parte interna de las rodillas, te recreaste durante unos segundos con la punta de tu lengua en esa zona, a media que después poco a poco tus manos iban de nuevo ascendiendo por mis muslos ... al mismo tiempo me los mordías y besabas delicadamente. El calor me invadía, mi respiración empezaba a entrecortarse, hasta podía escucharme algún pequeño y susurrente gemido. Te diste cuenta por mis involuntarios sutiles movimientos que estaba dispuesta a ti totalmente ....

Noté tu aliento en mi pubis, noté tu barba en uno de mis muslos, me abriste más las piernas, acariciaste de abajo hacia arriba con el pulgar humedecido en aceite toda mi parte ya húmeda, te acercaste con tus labios besándome despacio, lamiendo con tu parte plana de la lengua mis labios mayores, que ya estaban hinchados de la excitación, mi pulso cada vez mas acelerado y yo casi fuera de mi ... bajé mis manos hacía tu pelo, levantando y abriendo las piernas me mostré más a ti ... fuiste chupando mis labios mayores, abriéndolos y lamiendo con distinto ritmo los menores ... con la punta de la lengua recorriste el camino desde mi ano hasta mi clítoris,  y ahí es cuando provocaste mis gemidos, me agarraste por las nalgas, levantándome, devorando con tu ágil ejercicio de lengua todo de mi, toda mi esencia, tus dedos anular y central estaban dentro de mi vagina moviéndose magistralmente, y me corrí, escuchando el viento a través de mis oídos (la música).

Te colocaste a mi lado, me quitaste los auriculares, y me dejaste disfrutar de ese momento post-orgasmo, cuando abrí los ojos , estabas sonriente, y  me dijiste: - "Me gusta comerte el coño, me gusta tu olor, me enamora tu esencia", y me besaste sin tocarme ...


Después de eso, vino más ...



4 comentarios:

  1. Aquí, en el principio, en tus principios, es donde descubre un alma abierta al deseo, a la dulzura de una pasión sincera y real y de un cuerpo ávido de pasión.

    Te leo, sin atreverme a negar la excitación, me quedo aquí, a tu lado, rodeándote y tomando tus brazos lenta y delicadamente...

    Así...


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