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domingo, 15 de enero de 2012

Homenaje a Anaïs Nin ...

Hoy he estado leyendo unos relatos de la Sra. Anaïs Nin, una gran novelista, con una rica literatura cargada de embriaguez y atracción ... Definió el erotismo como uno de los medios básicos del conocimiento de sí mismo, tan indispensable como la poesía ...

Me atrae mucho su persona, y su obra, pues considero que ha realizado sus textos, sus escritos y relatos, con una carga fortísima de transmisión y esa forma de transmitir solo hay una manera de poder conseguirla, que es mediante el continuo estudio de ella misma, de autoconocerse, de analizarse e investigarse.
Fue tan admirada como criticada... Anäis Nin, qué pocas hay como usted!



Anäis decía que el cuerpo es un instrumento que sólo emite música cuando se usa como un cuerpo, y ¡qué razón llevaba! Dejemos actuar el cuerpo, que sea él, el amo de nuestras sensaciones, dejemos apartada nuestra mente, sólo ocupada por el sentir. Dejemos que atravesemos la sensualidad del cuerpo y que llegue al éxtasis. 



Una de sus reflexiones y confesiones, que han hecho de mi una gran "fan" de ella fue : -"Me niego a vivir en el mundo ordinario como una mujer ordinaria. A establecer relaciones ordinarias. Necesitó el éxtasis. Soy una neurótica, en el sentido de que vivo en mi mundo. No me adaptaré al mundo. Me adapto a mí misma"


Anaïs en uno de sus diarios, escribió:

Siempre hubo en mí, al menos, dos mujeres
una mujer desesperada y perpleja que siente que se está ahogando
 y otra que salta a la acción, como si fuera un escenario, disimulando sus verdaderas emociones
 porque ellas son la debilidad, la impotencia, la desesperación 
y presenta al mundo sólo una sonrisa, impetu, curiosidad, entusiasmo, interés...


¡Pero cómo la entiendo!






miércoles, 19 de octubre de 2011

Ante mí




Hoy mismo ante el espejo permanecí observándome detenidamente… habían pasado pues unos bien 15 años sin mirarme con atención, estaba ante una desconocida que conocía bien a ratos.
Qué fue del mi de hace años?
Pregunté a la que tenía enfrente, a mi yo, que tal se encontraba, y su respuesta fue rápida y muy sorprendente: cansada pero con calma.

Cansada? No lo dudo, siempre ha estado en una constante lucha interna sobre como hacer, que hacer, cuando hacer; su corazón remendado varias veces y con callosidades de cicatrices que en ocasiones recuerdan que están ahí.
En calma?? Más bien creo, que resignada, resignada al verse así …

Mi yo me miraba con una claridad inmensa, descubriéndome en donde estoy, dándome un golpe de realidad, haciéndome ver que los sueños ya han quedado atrás.

No me puedo quejar a mi yo de nuestra existencia, pero me había hecho otra idea de cómo iba ser pasados 15 años.

Puede decir que he amado, que me han amado, que he llorado, que me han llorado, que he querido y que me han querido. Sinceramente, ahora me siento con calma, con serenidad, un poco cansada pero me siento, me siento viva.

Lo importante es que al recordar los años que se ha vivido sonriamos o lloremos ya que eso significa que hemos estado, que no fueron años vacíos o perdidos. 
Que hagamos reflexión de lo existido, no como recuerdo, no como nostalgia, sino más bien como manual de procedimiento para lo que nos queda a mi yo y a mi vivir.